Fuente: Sublimotion Restaurant (Instagram)

 

Son muchos los cambios que hemos experimentado en los últimos años gracias a los avances tecnológicos. La tecnología lo ha cambiado prácticamente todo, desde la forma en que interactuamos, consumimos noticias y vemos el mundo, hasta nuestra manera de trabajar y funcionar a diario. Ha aparecido el internet y la conectividad por wifi, aplicaciones y redes sociales, comercios en línea, asistentes virtuales, monedas digitales y, mundos virtuales gracias a tecnologías como la Realidad Virtual (RV).

A día de hoy podemos afirmar que la RV ha dejado de ser la herramienta del futuro para convertirse en la herramienta del hoy. Un gran número de industrias ya la utilizan en sus estrategias, ya que es una herramienta que permite conocer de cerca y de forma personal ciertos productos, aumentando las posibilidades de compra. Ejemplos son el sector inmobiliario, que usa la RV para realizar visitas virtuales en viviendas; o el sector turístico, concretamente las agencias de viajes, que emplean la RV para hacer tours y enseñar los destinos a sus clientes.

A semejante auge, la industria de la restauración y gastronomía no se han quedado atrás, ya que toda oportunidad de mejora es bien acogida. Sabemos que hay un público ávido de nuevas experiencias y la tecnología ayuda a satisfacerlo. El uso de modelos virtuales y de simuladores permite transformar el acto de comer en una experiencia sensorial que trasciende lo tangible. Con la RV, el cliente vive una realidad que no puede tocar, pero que influye en sus sensaciones, hecho que abre una nueva ventana comercial que no pasa desapercibida por los emprendedores.

A la hora de sumergirte en un mundo virtual es posible interactuar con imágenes y sonidos, pero para muchos no es suficiente. Por ello, se está intentando incluir nuevos efectos como el gusto y el olfato. Imagínate poder saborear un plato de un mundo virtual. Un equipo de la Universidad de Maine, ha elaborado una tecnología que utiliza electrodos en los cubiertos, como los palillos de metal, para replicar las sensaciones de los sabores agrios, dulces, salados o amargos en la boca. Algo similar ha creado Homei Miyashita en la Universidad de Meiji (Japón). Se trata de una pantalla lamible que simula sabores mediante electrolitos.

Por otro lado, algunos profesionales del sector gastronómico como Paco Roncero, han querido ir más allá y han creado importantes proyectos innovadores que involucran el uso de la RV en eventos gastronómicos muy exclusivos. Un ejemplo de ello es Sublimotion, el restaurante más tecnológico del mundo. En él podemos vivir un salto al futuro con el espectáculo que nos tienen preparado. La mesa, de tan solo 12 comensales, la rodean cuatro paredes digitales que van variando de diseño, y a través de unas gafas te sumerges de lleno en la realidad virtual, transportándote a otras dimensiones sin ni siquiera levantarte de la silla. 

Y por último, ejemplos de iniciativas más básicas, pero no menos impresionantes, son la de Kentucky Fried Chicken, que lanzó un tutorial virtual para enseñar a sus empleados recién contratados cómo freír correctamente su icónico pollo; o la de Nescafé, que se alió con la RV de Google para llevar a los consumidores a los cafetales brasileños sin que estos tuviesen que abandonar la comodidad de sus casas. Poco a poco van surgiendo más iniciativas de este tipo, abriendo nuevas oportunidades para todos los sectores, y estamos seguros de una cosa: la fusión entre la Realidad Virtual y la gastronomía ha hecho solo que empezar.